|
|
Mercosur | Opinión |
| Servicio informativo sobre el Mercado Común del Sur |
|
OPINIÓN El nuevo rostro de la solidaridad por Antonio Vereda del Abril | ||
Una injusta desigualdad Canjear deuda por desarrollo | ||
|
El desarrollo y la eliminación de la pobreza es un proceso de liberación desde adentro que requiere conocimientos y medios, a los cuales deben tener acceso las mayorías por la cooperación de unas personas y pueblos con «los otros» que los necesitan. Para ello es preciso lograr la Globalización de la Solidaridad, comenzando por la educación, los microcréditos y el desarrollo. Globalizar el conocimiento utilizando las nuevas tecnologías es la gran oportunidad que no teníamos hace veinte años, ya que los útiles de la globalización nos facilitan llevar los conocimientos, los medios y los servicios sociales y técnicos para ponerlos a disposición de todos los pueblos. Esta acción de cooperar al desarrollo de todos los seres humanos, para que ellos consigan su propio desarrollo desde abajo y desde adentro, es el nuevo rostro de la solidaridad. Al hablar el 20 de septiembre en la Cumbre contra la Pobreza, en Nueva York, el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció que su gobierno se implicará activamente en operaciones de canje de deuda para iniciativas de desarrollo social y, especialmente, en el campo de la educación primaria. La deuda externa está significando llanto, sudor y lágrimas para las mayorías informales, indígenas y campesinos. ¡Los pueblos ya han hablado! y se han expresado con gritos de sufrimiento y desesperanza. El pago de esa deuda se ha traducido en el mayor impuesto que tienen que pagar los pobres, que los hunde en la miseria y les trunca su futuro, que los aleja de la igualdad de oportunidades, con niños que al nacer ya tienen la deuda sobre sus espaldas. Se produce así la mayor expropiación del dinero de los más pobres. Aunque frecuentemente se dice que no pagan impuestos, la realidad es que costean la inflación y soportan impuestos al consumo para que sus Estados puedan recaudar ingresos y disponer de dinero para pagar la deuda externa. Deuda que no se amortiza, que se refinancia continuamente, de la que solo se pueden pagar intereses, y que cada vez se hace más abultada e impagable. | ||
Una injusta desigualdad Por culpa de la deuda externa, las finanzas se han convertido en un instrumento de dominación y de desigualdad injusta. Muchos países tienen que destinar el 30% de sus presupuestos al servicio de la deuda externa, convirtiéndose en exportadores de capital, lo que les impide invertir en su propio desarrollo. Canjear deuda externa por cooperación al desarrollo equivale a liberar recursos para que los países pobres puedan invertir en la educación y salud de su gente, en dotar de dinero a los fondos de microcréditos para la creación multitudinaria de empleos y, en general, para disponer de recursos para su propio desarrollo. Significa destinar esos recursos liberados para que los países puedan invertirlos y ponerlos a disposición de sus mayorías, y estas mayorías, dotadas de conocimientos y medios, comiencen el desarrollo desde abajo y desde adentro. Canjear deuda por desarrollo significa invertir en cooperación al desarrollo. Como la deuda es externa, con otros países, depende de ambos, acreedores y deudor, que se llegue a un pacto, a un nuevo contrato global entre los países ricos e instituciones financieras que son los acreedores y los países pobres que son los deudores. De los primeros debe salir esta propuesta de deuda por desarrollo, pero son los deudores quienes, de manera certera, se deben comprometer a destinar los recursos liberados al canjear deuda para invertirlos en los programas que beneficien a sus pueblos. En las naciones deudoras el equivalente al pago de su deuda externa quedaría en sus países para invertirlo en su propio desarrollo. Desde consideraciones contables, para el Estado acreedor la propuesta significa que sin desembolsos se trasvase dinero que le deben a financiar parte de la cooperación al desarrollo. A los deudores le significaría la cancelación de deuda externa sin que el dinero saliera de sus fronteras. | ||
Canjear deuda por desarrollo Esta propuesta también significa el trasvase en la gestión de recursos para el desarrollo, desde los estados, las finanzas y las grandes empresas hacia las organizaciones de la sociedad civil, las ONG, que se han propuesto reducir la deuda social que los estados mantienen con sus pueblos. Es un nuevo método de financiación del desarrollo que toma la opción de las mayorías, y comporta el trasvase de una pequeña parte de los recursos financieros que engloba la deuda, hacia la cooperación al desarrollo de todos los pueblos. Con el canje de deuda por desarrollo del país deudor, más aportes de cooperación del acreedor, se pueden crear fondos de cooperación bilaterales, que mediante convenios entre ambos asignarían el monto de capital y reglamentarían su dirección, gestión y control, designando a un reducido número de personas en representación de los gobiernos y de las ONG para la formación de un comité bilateral o directivo y un comité técnico, con una secretaría técnica, donde presentar y seleccionar los proyectos para su ejecución, seguimiento y evaluación. Así, se aplicarían tres métodos para financiar la Propuesta Global para la Erradicación de la Pobreza y la Inclusión de las Mayorías. Además de la clásica financiación directa entre ONG se proponen otras dos fuentes definanciación: la proveniente de la responsabilidad social de las empresas y el canje de deuda por desarrollo entre Estados, que aportarán los recursos necesarios para promover otro desarrollo «desde abajo y desde adentro». (Madrid, Comunica). | ||
|
|
|
|
Antonio Vereda del Abril,
Presidente de la Fundación Iberoamericana para el Desarrollo (FIDE). | |
| - Volver al índice - Ediciones anteriores - Índice de autores - | ||
|
- Inicio - Opinión - Análisis - Noticias - Mercobreves - ¿Qué es? - Países - Documentos - Enlaces - |
|
© Comunica Press 1999 - 2006 Reservados todos los derechos |