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Mercosur | Opinión |
| Servicio informativo sobre el Mercado Común del Sur |
| Volver a la portada de Mercosur 26 de mayo de 2000 |
| OPINIÓN La Tobin Tax, un remedio simple para grandes males. (Dirk Van Der Maelen ) | ||
El fin de un juego cínico La responsabilidad de los parlamentos | ||
| La
destructiva turbulencia de los mercados financieros globales ha despertado
el interés por una medida que podría calmar las aguas de las finanzas y
quizás también eliminar la pobreza absoluta: la tasa Tobin En
1978, el profesor James Tobin propuso la imposición de una tasa del 0,5
por ciento a todas las transacciones referidas a divisas. Su efecto podría
reducir la volatilidad del tipo de cambio causada por transacciones a
corto plazo y especulativas, que enriquecen a unos pocos y empobrecen a la
mayoría de la gente. El
valor de las transacciones internacionales de cambio es generalmente
estimado en más de 1.500 billones de dólares diarios, de los cuales sólo
el 5 por ciento está directamente relacionado con negocios sobre bienes
comercializables. Las transacciones a corto plazo pueden en su mayoría
ser calificadas de especulaciones improductivas. | ||
Muchos economistas y dirigentes conservadores argumentan que la remoción de los controles sobre los flujos de capital tuvo un efecto beneficioso sobre la economía internacional, por lo que consideran que imponer restricciones es una equivocación. La especulación, dicen, corrige automáticamente el mal funcionamiento de la economía. Aducen que fueron especuladores inteligentes quienes descubrieron las debilidades de las economías del Sudeste Asiático y rápidamente lanzaron un ataque financiero contra la moneda tailandesa. A mediados de 1997 todo el sistema económico de Tailandia se derrumbó, lo que provocó una reacción en cadena en toda la región. Por lo tanto, concluyen los economistas y conservadores, el abceso económico fue abierto por el libre movimiento de capitales. | ||
El fin de un juego cínico | ||
Este enfoque pasa por alto a los millones de personas de esa región que ahora están enfrentadas a la pobreza. Aunque no niego que los gobiernos del Sudeste de Asia cometieron errores económicos, es muy cínico promover un remedio que le hace bien a unos pocos especuladores y daña a los más pobres. El
principal argumento en favor de la Tobin Tax es que terminaría con ese
juego cínico. Otro argumento es que recogería una enorme cantidad de
dinero, más de mil millones de dólares al año, al que podría dársele
un uso excelente. La
crisis en el Sudeste Asiático obligó a los bancos centrales a realizar
tremendos esfuerzos para salvar a sus monedas nacionales, lo que llevó su
deuda externa a nuevas alturas. En un intento para amortiguar la crisis,
el Fondo Monetario Internacional (FMI) invirtió grandes sumas de dinero. | ||
En contraste con ello, el monto de dinero puesto a disposición de la Ayuda Oficial para el Desarrollo (AOD) fue mínimo. Anualmente, los países ricos que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) destinan sólo unos cincuenta mil millones de dólares a los países en desarrollo. La
obtención de esos fondos está condicionada por la realización de
programas de liberalización, desregulación y reducción radical de
gastos sociales. Y después que esas condiciones son cumplidas, los países
donantes crean todo tipo de proyectos de ayuda en un vano intento por
satisfacer las más urgentes necesidades surgidas a raíz de los
calamitosos efectos sociales de aquellos programas. La
Tobin Tax, al contrario de ese enfoque, podría tanto atemperar la
especulación que conduce a esas crisis como proporcionar fondos para
enfrentarlas, cuando ellas se produzcan, de un modo mucho más beneficioso
para los países afectados. | ||
La responsabilidad de los parlamentos | ||
La votación del 20 de enero pasado en el Parlamento Europeo ilustró la ausencia de una mayoría política en favor de la Tobin Tax, que recibió 229 votos en contra, 223 a favor y 36 abstenciones. Por
lo tanto, primero debemos llegar a un consenso en los parlamentos
nacionales. A esos efectos, fundé el grupo ATTAC (Acción por una Tobin
Tax para Ayudar a los Ciudadanos) en el Parlamento belga. Parlamentarios
franceses y finlandeses han fundado grupos similares en sus países.
Mediante el análisis y el comienzo de debates entre los parlamentos y la
sociedad civil deberíamos ser capaces de eliminar los actuales prejuicios
contra la Tobin Tax. Como
próximo paso, debemos lograr que se vuelva a discutir el tema en el
Parlamento y la Comisión europeos. Finalmente, el G-7, integrado por las
naciones más ricas del planeta, tiene que tomar una decisión sobre la
Tobin Tax, acerca de la cual los ministros europeos de finanzas han
evitado toda discusión hasta ahora. | ||
Todo lo que se necesita para imponer la Tobin Tax es la voluntad política. Si los líderes mundiales reconocen la necesidad de estabilidad en los mercados financieros y quieren subrayar la importancia de la solidaridad internacional, la introducción de la Tobin Tax será sólo una cuestión de tiempo. El
Informe de la ONU sobre Desarrollo Humano de estableció que para eliminar
la más absoluta pobreza no necesariamente debería gastarse mucho.
Satisfacer las necesidades básicas (educación, salud, nutrición y agua
potable) en los países en desarrollo costaría sólo 40 mil millones de dólares
anuales y una suma similar sería necesaria para eliminar la pobreza
absoluta. Una inversión anual de 80 mil millones de dólares cambiaría al mundo y lo convertiría en un lugar mejor para vivir. Introducir un impuesto de sólo el 0,5 por ciento para las transacciones financieras internacionales podría ser casi suficiente para dar a cada uno de los habitantes de este mundo, lo que de hecho es su derecho. En nombre de los libres mercados financieros uno no debería oponerse a una idea tan simple. (Bruselas, IPS). | ||
Dirk Van Der Maelen Es el presidente del grupo parlamentario del Partido Socialista de Bélgica. | ||
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