Mercosur Noticias
Servicio informativo sobre el Mercado Común del Sur

 

Volver al índice
Ediciones anteriores

Imprimir este artículo

4 de abril de 2005


NOTICIAS
Argentina:
Más soja, menos bosque y nada de agua
mercolog3.jpg (6810 bytes)  

Subir

En la central provincia argentina de Córdoba, la prosperidad del campo contrasta con un panorama ambiental desolador: el distrito ostenta la tasa más alta de deforestación de todo el país y hay numerosas localidades sin agua debido a las alteraciones climáticas provocadas por desmontes.

En los últimos años la soja se transformó en el principal cultivo de exportación de Argentina, y Córdoba se volcó masivamente a producir la leguminosa para el mercado mundial. Con la devaluación monetaria de 2002 los beneficios se multiplicaron. Pero la extensión del monocultivo no tardó en mostrar su contracara.  Según datos de la Dirección de Bosques del gobierno nacional, Argentina afronta «la deforestación más fuerte de su historia» debido «al reemplazo de bosques por soja», y Córdoba es la provincia donde el proceso fue más devastador.

En la última década, junto con el incremento del cultivo, la provincia perdió cada año, en promedio, tres por ciento de sus bosques nativos. De las 10 millones de hectáreas de bosques que había hace un siglo, queda apenas el 12 por ciento. Pero la peor destrucción se registró en las sierras, donde queda sólo el dos por ciento de la superficie boscosa original.

«Las sierras son esponjas que absorben el agua y la van liberando a lo largo del año. Pero al deforestar en gran escala, el agua de lluvia escurre rápidamente para abajo como si se deslizara por una autopista», explica Raúl Montenegro, de la Fundación para la Defensa del Ambiente (Funam), con sede en esa provincia.

Montenegro, que obtuvo el Premio Nobel Alternativo del parlamento sueco en diciembre de 2004, sostiene que el drama de la deforestación de los bosques de montaña en su provincia consiste en que se «destruye la fábrica de agua» que funciona naturalmente, y que eso causa su. En la región conocida como Sierras Chicas, que alberga numerosas localidades de decenas de miles de habitantes, la falta de agua obligó en los últimos meses a efectuar cortes del suministro. El dique La Quebrada, que provee de agua a toda el área, apenas está en condiciones de cubrir la mitad de la demanda actual.

Los técnicos aseguran que en periodos normales la planta potabilizadora trataba unos 500 metros cúbicos de agua por hora, y actualmente no puede llegar a los 300 porque a ese nivel ya extrae lodo. Eso ocurre porque el embalse sufrió en unos meses una bajante de casi 10 metros, muy superior a lo normal en otros veranos.

 


Subir

Prohiben el desmonte durante diez años

El vicegobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, anunció la realización de obras para aumentar la provisión y atribuyó «al comportamiento de la naturaleza» el colapso del agua, y admitió que mientras el exceso de lluvias provoca anegamiento en el sur provincial, en el noroeste «no llueve lo suficiente». En este contexto, la Agencia Córdoba Ambiente, que es el área gubernamental encargada de los temas ambientales, elaboró en marzo un proyecto muy controvertido, transformado en ley que «prohíbe el desmonte total» por 10 años pero permite «intervenciones sustentables» en el bosque nativo. Esa medida se apoyó en un acuerdo previo con productores agropecuarios, cuestionado por grupos ambientalistas porque fueron mantenidos al margen de la discusión, al igual que los académicos, explicó Montenegro.

La norma prevé multas, arresto, suspensión de actividades, inhabilitación, clausuras y decomisos para sus infractores. Y para controlar que se cumpla se apelará al sistema de imágenes satelitales que registran el mapa de los bosques con periodicidad semanal. Sin embargo, Montenegro piensa que no es una solución adecuada, y la misma posición asumió la organización ambientalista internacional Greenpeace. Los ecologistas consideran que lo más efectivo para frenar lo que consideran un descalabro es prohibir los desmontes durante un periodo e imponer penas «de prisión» a quienes no cumplan la norma. «Este es el golpe de gracia para los escasos bosques que quedan en la provincia», sentenció el activista. Es una medida irracional, sin base técnica, y hará que las futuras generaciones en Córdoba se queden sin agua», alertó.

«Si (las autoridades) no pudieron evitar que se llegara a este punto (de deforestación), tampoco lo van a poder controlar con esta ley», desconfió Montenegro, y denunció además que los productores que intervinieron en la redacción de la norma «son los principales responsables del espantoso desmonte que sufrió la provincia».(Córdoba/IPS).


Volver al índice - Ediciones anteriores -


Imprimir este artículo

- Inicio  - Opinión - Análisis - Noticias - Mercobreves - ¿Qué es? - Países - Documentos - Enlaces -


Enviar correo al responsable de este sitio


© Comunica Press 1999 - 2006 Reservados todos los derechos
Aviso legal y política de privacidad