|
|
Mercosur | Editorial |
| Servicio informativo sobre el Mercado Común del Sur |
|
Editorial Se juega mucho más que dos celulósicas | |
|
El conflicto argentino-uruguayo por la construcción de dos plantas celulósicas a orillas del río Uruguay ha puesto en juego mucho más que el impacto ambiental en la zona, la contribución al desarrollo económico o las relaciones entre Argentina y Uruguay, dos países vecinos con una larga historia común y miembros plenos de un mercado regional. Lo que de verdad está en juego, justamente, es la continuidad del MERCOSUR (Mercado Común del Sur), porque si ambas naciones no llegan pronto a un acuerdo la crisis estallará y se llevará por delante al bloque. El Mercosur fue creado para ampliar y favorecer el comercio entre sus países miembros y emprender el camino hacia la integración regional y un conflicto como el que se vive a ambas orillas del río Uruguay afecta gravemente a los dos países, provocando desazón en sus ciudadanos y en los otros miembros del Bloque. ¿Quién tiene razón? ¿La tienen ambos? Se preguntan líderes y habitantes de dentro y fuera de la región y la pregunta es muy difícil de contestar, porque de los dos lados se levantan argumentos que merecen consideración. Uruguay defiende su derecho al desarrollo, a explotar sus bienes naturales y argumenta que en su momento la Argentina no objetó los proyectos. La Argentina escucha el clamor de los ciudadanos afectados y reclama la preservación ambiental, aunque en su territorio ya existen papeleras que afectan negativamente su entorno natural. En consecuencia, ambos gobiernos reciben presiones internas de distinto tenor. Los argentinos exigen a Kirchner la paralización de las obras mientras los uruguayos piden a Vázquez que se siga con ellas y, además, se lleve el caso a un tribunal internacional por el corte del tránsito en la frontera. Tabaré Vázquez y Néstor Kirchner mostraron su disposición a dialogar, de hecho sus gobiernos ya lo están haciendo y todo indica que, de concluir positivamente esos contactos, deberían llevar inevitablemente a que las empresas acepten paralizar durante 90 días las obras y los piqueteros a levantar el corte del puente internacional. Durante ese plazo una comisión bilateral deberá arbitrar medidas para obtener un informe objetivo, o lo más objetivo posible, sobre el impacto ambiental y sus posibles soluciones. Ahí es donde puede y debe jugar un gran papel el Mercosur, en tanto que organismo internacional y con el apoyo de otros, como el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, lo que no debe excluir la incorporación al estudio de grandes figuras ambientalistas latinoamericanas. Todo ello teniendo siempre presente que en esto se juega mucho más que terminar o no la construcción de las dos celulósicas y las relaciones entre dos países hermanos. Está en juego el Mercosur y a través suyo la proyectada Unión Sudamericana de Naciones. |
|
|
|
|
- Inicio - Opinión - Análisis - Noticias - Mercobreves - ¿Qué es? - Países - Documentos - Enlaces - |
|
© Comunica Press 1999 - 2006 Reservados todos los derechos
-
Alojado en
Comunica OnLine |